viernes, 4 de noviembre de 2011 | | By: Cristina

La práctica de actividad físico-deportiva en niños y jóvenes no alcanza los niveles óptimos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad, para niños, niñas y adolescentes, el logro de beneficios para la salud asociados a la práctica de actividad físico-deportiva requiere de una práctica cifrada en, al menos, 60 minutos diarios de actividad de moderada a vigorosa intensidad. La comunidad educativa coincide en afirmar que la actividad física y el deporte han de disponer de un espacio fundamental en la formación integral del individuo, siendo decisivos en la edad escolar para la creación de estilos de vida activa.

De acuerdo al índice de actividad físico-deportiva definido en el presente estudio teniendo en cuenta las recomendaciones de la OMS, el nivel de sedentarismo desciende hasta el 22% entre los 10-11 años y a partir de ahí se inicia un incremento hasta el 49% entre los 16-18 años. Este estudio viene a constatar, entre otras cuestiones, lo que ya han puesto de manifiesto, investigaciones anteriores: la población infantil y juvenil es especialmente sensible al sedentarismo, y por ende a las importantes implicaciones educativas y sanitarias que conlleva. Entre ellas, la obesidad que, si bien tiene un comportamiento multifactorial y complejo, a la cabeza de sus causas está el desequilibrio entre ingesta calórica y gasto energético.

Este estudio, presentado en un acto presidido por el director general de Infraestructuras del CSD, Alfonso Luengo; y el vicepresidente de la Fundación Alimentum, Xavier Orriols Arumi, también revela que solo 6 de cada 10 escolares practican, como mínimo una vez a la semana, actividad físico-deportiva organizada fuera del horario escolar (63%). La diferencia entre sexos es de 20 puntos: un 73% de los chicos frente a un 53% de las chicas. Por actividad físico-deportiva organizada se entiende aquella que se realiza en el marco de una organización y bajo la supervisión de una persona encargada de conducir la actividad fuera del horario lectivo como mínimo una vez por semana.

El estudio también pone de manifiesto que menos de la mitad de la población escolar realiza actividad físico-deportiva en el recreo (47%).

A lo largo de esta investigación también se ha podido observar un fenómeno que se repite: el descenso de la práctica de actividad físico-deportiva, ya sea continua o puntual, a partir de los 12 años de edad. La etapa educativa de primaria a secundaria se presenta como un punto de inflexión a este respecto. Así, por ejemplo, el porcentaje de práctica organizada pasa del 64% entre los 6-7 años al 50% entre los 16-18 años.

Además de la edad y el sexo, la variable nacionalidad influye de manera considerable en la práctica. Las personas nacidas en el extranjero presentan un porcentaje de actividad físico-deportiva organizada (47%) inferior al de los/as nacidos en España (65%). La combinación de ser chica y nacida en el extranjero agrava la situación, pues únicamente el 34% de las chicas nacidas fuera de España hacen actividad físico-deportiva organizada.

Esta investigación también ha estudiado diversos elementos que han ayudado a entender la situación observada, como las características de la práctica o los motivos, tanto para practicar como para no hacerlo, y la influencia de los factores de contexto entre otros.


Hábitos de vida activos

El principal objetivo de este estudio ha sido disponer de resultados estadísticos representativos y válidos para el conjunto de la población escolar española que ayuden a definir e impulsar políticas públicas que fomenten hábitos de vida activos entre la población infanto-juvenil; y a crear indicadores estratégicos de prácticas deportivas que permitan realizar un seguimiento diacrónico.

La idea es consolidar esta iniciativa y realizar un trabajo similar cada cinco años con el fin de que exista un diagnóstico exhaustivo sobre las rutinas, preferencias y opiniones que la población en edad escolar tiene respecto a la actividad física y el deporte; y a partir de ahí generar nuevas reflexiones y miradas que colaboren para conseguir una edad escolar con las dosis necesarias y suficientes de actividad físico-deportiva.

Precisamente, esta investigación se enmarca dentro del Convenio de Colaboración suscrito en 2010 entre el CSD, la Fundación Alimentum y la Fundación Deporte Joven con el objetivo de fomentar entre la población estilos y hábitos de vida activos, y concienciar de la importancia que tiene la práctica de actividad físico-deportiva desde edades tempranas, informando y formando en asuntos relacionados con el ejercicio físico y la alimentación equilibrada como binomio básico para una vida saludable.

«Para cuidar nuestra salud, lo fundamental es comer de forma variada y equilibrada, y practicar regularmente algún tipo de actividad físico-deportiva», apuntó el vicepresidente de la Fundación Alimentum, Xavier Orriols. «Desde la Fundación Alimentum –añadió- apostamos firmemente por aunar esfuerzos para concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de este binomio, ayudando así a la prevención de la obesidad y el sobrepeso y, por ende, de aquellas enfermedades relacionadas con ellas y con el sedentarismo».

Fuente: Fundación Alimentum.

2 comentarios:

Elizabeth dijo...

Los padres somos el mejor ejemplo para que nuestros hijos hagan deporte... Apoyémoslos en sus sueños http://www.facebook.com/ZucaritasAlimentasuGarra

Cristina dijo...

Estoy de acuerdo con usted, los padres son los ejemplos para sus hijos y deben de intervenir en la educación de éstos. Un saludo y gracias por su comentario.

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